¿Has oído hablar alguna vez delas cookies? Estos pequeños archivos son una parte importante del funcionamiento de Internet. Básicamente, pueden almacenar información sobre los usuarios cuando acceden por primera vez a una página determinada.
Con la LGPD (Ley General de Protección de Datos), en vigor desde agosto de 2020, todos los sitios web están obligados a informarte sobre el uso de cookies. Teniendo esto en cuenta, consulta más detalles sobre cómo funciona.
¿Para qué sirven las cookies?
Como ya se ha mencionado, son archivos que identifican a un usuario mediante la recopilación de datos. Con esta información, las cookies pueden personalizar la experiencia de navegación si el usuario vuelve a visitar la misma página en el futuro.
Pongamos un ejemplo práctico: algunos sitios de noticias pueden resaltar en distintos colores los enlaces que ya has visitado, lo que también se aplica a las redes sociales, que también utilizan cookies para ajustar la experiencia de usuario en función de cada usuario
Otro ejemplo son los carritos de la compra. Dependiendo de la plataforma, una tienda puede utilizar cookies para mantener los artículos guardados durante un periodo determinado. Facilitando la vida al cliente si quiere cerrar un pedido unos días más tarde, por ejemplo.
En el comercio electrónico, añadir un producto a la cesta, cambiar artículos y unidades se hace utilizando cookies. Los bancos, los clientes de correo electrónico, los servicios digitales, los juegos y los portales de noticias también las utilizan para ofrecer una experiencia diferenciada al visitante.
¿Estos archivos son completamente seguros?
La mala noticia es: aunque son muy útiles, las cookies también pueden ser utilizadas por los ciberdelincuentes para robar datos personales. Los propios sitios web también pueden hacer un uso indebido de estos archivos con fines comerciales, elaborando perfiles de consumo de un cliente sin su consentimiento, por ejemplo.
Entre la información que se puede eliminar de las cookies están: tu ubicación, dirección IP, dirección de correo electrónico, perfiles en redes sociales e incluso tus últimas visitas al sitio web de tu banco.
En general, lo que hacen los estafadores es combinar estas “migajas” de archivos con tus hábitos de navegación, dirección de correo electrónico e información de formularios cumplimentados para crear trampas.
Al hacer clic en algo sospechoso, la víctima puede ser redirigida a otros sitios que pueden instalar programas maliciosos, troyanos y malware en el smartphone o el ordenador.

También hay que tener en cuenta que estos archivos se dividen en dos subcategorías: cookies de origen y cookies de terceros. Las cookies de origen son creadas por el sitio web al que se accede. Por eso es muy probable que sean totalmente seguras (lo que aún no impide que se pueda acceder a ellas en caso de intrusión o ataque de hackers, por ejemplo).
Las cookies de terceros, en cambio, suelen proceder de páginas con dominios diferentes al que se está visitando. Un sitio web con varias ventanas publicitarias, por ejemplo, puede generar varias cookies, aunque el usuario no haga clic en nada.
Después de todo, ¿es una buena idea permitir el uso de cookies?
Por último, aunque se utilicen a gran escala y faciliten la vida del usuario al navegar por las mismas páginas, es éste quien debe decidir si limita o no el uso del recurso.
Como hemos visto hasta ahora, al permitir que las cookies trabajen a tu favor, los sitios web pueden procesar la información recopilada para mejorar tu experiencia.
Si no se utilizan, no se guardará ninguna información cada vez que visites una página determinada, es decir, será como si nunca hubieras visitado el sitio.
Cómo desactivar el uso de cookies
La forma de bloquear o cambiar el uso de cookies cambia ligeramente dependiendo del navegador. En Google Chrome, simplemente haz clic en los tres puntos verticales de la parte superior derecha > “Seguridad y privacidad” > “Cookies y otros datos del sitio”.
En el menú inferior, puedes experimentar con diferentes ajustes, como borrar los datos de las cookies cada vez que cierres todas las ventanas e incluso bloquear todas las cookies.

Vía Olhar Digital







